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domingo, 3 de mayo de 2026

CESAR BRIE, dramaturgo, actor y director de teato argentino en Bolivia


BRIE, César
(Buenos Aires, Argentina, 1954).- Dramaturgo, actor y director de teatro.

Hizo estudios de teatro en Buenos Aires, donde participó de la fundación de la ‘Comuna Baires’. En 1975 se trasladó a Italia donde fue fundador del teatro laboratorio ‘Tupac Amaru’ en el Centro Social ‘Isola’, en Milán. En Dinamarca participó en la fundación del grupo ‘Farfa’ dirigido por Iben Nagel Rasmussen. Radicó en Europa por 16 años y llegó a Bolivia en agosto de 1991 junto a Naira González y Gianpaolo Nalli. Fundador y director del grupo ‘Teatro de los Andes’, con sede en Yotala, Chuquisaca. Con su elenco ha realizado giras por ciudades bolivianas y por el exterior del país con distintas obras suyas y de otros autores. Dirigió la revista de artes escénicas ‘El Tonto del Pueblo’ (1995-2000), misma que llegó a los cinco números. Ha escrito las piezas de teatro: ‘El viejo príncipe’, ‘La mansa’, ‘Orfeo y Euridice’, ‘La Iliada’ (2000) y otros.

Ha realizado el video documental ‘Humillados y ofendidos’ (2008) que trata sobre los hechos racistas que se dieron el 24 de mayo de 2008 en Sucre. Otro documental suyo es ‘Tahuamanu’ que denuncia la masacre de Pando el 1 de septiembre de 2008. Desde el año 2010 radica en Italia donde dirigió y actuó en ‘Karamasov’ del que es autor y que ganó el título de ‘Mejor obra extranjera de teatro en Argentina’ el año 2013.

A decir de la historiadora Cecilia Samo, el teatro de “Los Andes marcan un hito en la historia del teatro nacional, al hacer un teatro a la vez vanguardista, clásico y popular, en tanto se entienda popular en el sentido de alcance masivo para un determinado público”.

Y ¿Cómo es el Teatro de los Andes?, a lo que responde Brie: “Es una especie de monasterio laico. Tenemos una huerta con dos hectáreas de tierra a quince kilómetros de Sucre, con diez dormitorios, un teatro de 19 X 9.50 metros y una capilla que usamos como depósito y carpintería. En él trabajamos, entre ocho y diez horas, con horarios muy estrictos. No permitimos indisciplina alguna, por quince minutos de atraso se cobra multa. Comenzamos la labor diaria a las siete de la mañana con una rutina física que incluye: danza, composición plástica, acrobacia y ejercicios de artes marciales. A las diez desayunamos y retornamos a la sala hasta la una de la tarde, en este tiempo hacemos en trabajo vocal y musical. Almorzamos a la una. De una a tres de la tarde tenemos una pausa para hacer lo que se desea. De tres a siete volvemos al trabajo. Y cenamos entre ocho a nueve de la noche. Y todo, con el afán de hacer lo que llaman un teatro nuevo, rompiendo esquemas”.

LIBROS Teatro: Otra vez Marcelo (2005). Novela: La vocación (2007).

 

FUENTES.- G. Chávez, Poesía Chuquisaqueña, 1999, 24; UH/Arco Iris, “Un espejo de almas…”, 25.05.1995, 4; Ma. Baudin, "El teatro es la voz del actor", LR/Ventana, 27.03.1994, 8; M. Aillón, “Otra vez Marcelo…”, La Prensa/Oh, 04.09.2005, 4-5; La Plata: II, Teatro Cine Video, 2009, 38-42; W.O. Muñoz, Antología del teatro, 2015, 77-120

FOTO DEL AUTOR: Enzo de Luca, Sucre, s.f.

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viernes, 1 de mayo de 2026

JUANA AZURDUY DE PADILLA, guerrillera por la independencia de Bolivia


AZURDUY DE PADILLA, Juana (Sucre, Bolivia, 1780 – 1862).- Guerrillera por la independencia de Bolivia.

Un 14 de enero de 1815, la guerrillera por la independencia de lo que hoy es Bolivia, se batía en el Combate de Presto junto a su esposo Manuel Ascencio Padilla. “Caen muertos más de 30 realistas, entre ellos su jefe el capitán Francisco Corrales. Los patriotas se apoderan de 110 fusiles y abundante munición. Doña Juana cumplió un papel sobresaliente en este combate”. Así lo registra el chuquisaqueño Carlos Castañón Barrientos al momento de redactar un calendario histórico en 1980.

Aquella batalla marcaría el historial victorioso de quien por entonces contaba con 35 años de edad, y faltaban 10 años más de lucha para lograr la derrota de los ejércitos españoles.

Juana Azurduy nació el 12 de julio de 1780 en la entonces denominada ciudad de La Plata, hoy Sucre. En 1780 también estallaba en el Perú el más importante movimiento independentista en el Perú, aquel dirigido por Tupac Amaru. Tres años después, en 1783, se vendría en nacimiento del Libertador Simón Bolívar.

Según apuntes de Carlos Castro Rodríguez (Diccionario Histórico de Bolivia, 2002), Juana Azurduy en su adolescencia ingresó como educanda en el Monasterio de Santa Teresa, “nacida y criada en un ambiente de efervescencia revolucionaria, modeló su voluntad en tiempos de una guerra santificada por el ardor patriótico; creció en sentimiento monacal opuesto a los designios de su tiempo y abandonó el claustro para contraer matrimonio, más tarde, con Manuel Ascencio Padilla, pronunciándose ambos por la causa de la libertad americana. El torbellino de estímulos desencadenados por la lucha de emancipación, sustrajo a la esposa y madre de hogar para lanzarla junto a su esposo al vendaval de las batallas: Pumapampa, Tarwita, El Salto, Taqupampa, Qila-qila, Putulu, Aykili, Willa-uma, Las Cañadas, Qhapaq-tala, Presto, Qhispillapta, Canalpampa, Las Carretas, La Laguna y El Villar, conocieron la bravura de la heroína de las republiquetas”.

 Y más adelante concluye Castro Rodríguez: “La gesta insurgente acometida en el territorio de Charcas concluyó a la muerte de su marido (14-IX-1816), en el epílogo sangriento de El Villar. Desilusionada por la anarquía reinante en las filas independentistas, sin nadie que pudiera reemplazar a Padilla, se encaminó al sur: en Tarija fue recibida por Pérez de Uriondo y Méndez con reconocimiento de su grado militar, permaneciendo allí hasta la derrota de los ejércitos patriotas (1818). Güemes la recibió en Salta con distinción y agasajo /… /; a la muerte de Güemes deambuló ‘errante, pobre y fatigada’ por aldeas y campos en Salta y Jujuy hasta que en 1825 /…/ retornó a La Plata /…/ Entró en La Plata en medio de la indiferencia de su pueblo; nadie recordaba sus hazañas y sacrificios por la libertad y la independencia. /…/ En los últimos años de su existencia soportó con estoicismo la soledad, la pobreza y la indiferencia de políticos y gobernantes”.

La mujer rebelde falleció en Sucre el 25 de mayo de 1862.

 

FUENTES: Carlos Castro, ‘Azurduy de Padilla’, en Diccionario Histórico de Bolivia, Sucre, 2002, p. 243.244

FOTO: Monumento a Juana Azurduy realizado por Gustavo Lara, El Alto, Bolivia

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