AZURDUY DE PADILLA, Juana (Sucre, Bolivia, 1780 – 1862).- Guerrillera por la independencia de Bolivia.
Un 14 de enero de 1815, la guerrillera por la independencia de lo que hoy es Bolivia, se batía en el Combate de Presto junto a su esposo Manuel Ascencio Padilla. “Caen muertos más de 30 realistas, entre ellos su jefe el capitán Francisco Corrales. Los patriotas se apoderan de 110 fusiles y abundante munición. Doña Juana cumplió un papel sobresaliente en este combate”. Así lo registra el chuquisaqueño Carlos Castañón Barrientos al momento de redactar un calendario histórico en 1980.Aquella batalla marcaría el historial victorioso de quien por entonces contaba con 35 años de edad, y faltaban 10 años más de lucha para lograr la derrota de los ejércitos españoles.
Juana Azurduy nació el 12 de julio de 1780 en la entonces denominada ciudad de La Plata, hoy Sucre. En 1780 también estallaba en el Perú el más importante movimiento independentista en el Perú, aquel dirigido por Tupac Amaru. Tres años después, en 1783, se vendría en nacimiento del Libertador Simón Bolívar.
Según apuntes de Carlos Castro Rodríguez (Diccionario Histórico de Bolivia, 2002), Juana Azurduy en su adolescencia ingresó como educanda en el Monasterio de Santa Teresa, “nacida y criada en un ambiente de efervescencia revolucionaria, modeló su voluntad en tiempos de una guerra santificada por el ardor patriótico; creció en sentimiento monacal opuesto a los designios de su tiempo y abandonó el claustro para contraer matrimonio, más tarde, con Manuel Ascencio Padilla, pronunciándose ambos por la causa de la libertad americana. El torbellino de estímulos desencadenados por la lucha de emancipación, sustrajo a la esposa y madre de hogar para lanzarla junto a su esposo al vendaval de las batallas: Pumapampa, Tarwita, El Salto, Taqupampa, Qila-qila, Putulu, Aykili, Willa-uma, Las Cañadas, Qhapaq-tala, Presto, Qhispillapta, Canalpampa, Las Carretas, La Laguna y El Villar, conocieron la bravura de la heroína de las republiquetas”.
Y más adelante concluye Castro Rodríguez: “La gesta insurgente acometida en el territorio de Charcas concluyó a la muerte de su marido (14-IX-1816), en el epílogo sangriento de El Villar. Desilusionada por la anarquía reinante en las filas independentistas, sin nadie que pudiera reemplazar a Padilla, se encaminó al sur: en Tarija fue recibida por Pérez de Uriondo y Méndez con reconocimiento de su grado militar, permaneciendo allí hasta la derrota de los ejércitos patriotas (1818). Güemes la recibió en Salta con distinción y agasajo /… /; a la muerte de Güemes deambuló ‘errante, pobre y fatigada’ por aldeas y campos en Salta y Jujuy hasta que en 1825 /…/ retornó a La Plata /…/ Entró en La Plata en medio de la indiferencia de su pueblo; nadie recordaba sus hazañas y sacrificios por la libertad y la independencia. /…/ En los últimos años de su existencia soportó con estoicismo la soledad, la pobreza y la indiferencia de políticos y gobernantes”.
La mujer rebelde falleció en Sucre el 25 de mayo de 1862.
FUENTES: Carlos Castro, ‘Azurduy de Padilla’, en Diccionario Histórico de Bolivia, Sucre, 2002, p. 243.244
FOTO: Monumento a Juana Azurduy realizado por Gustavo Lara, El Alto, Bolivia
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