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jueves, 24 de febrero de 2011

JUAN FRANCISCO BEDREGAL



BEDREGAL BEDREGAL, Juan Francisco (La Paz, Bolivia, 1883 - Cochabamba, Bolivia, 1944).- Poeta, cuentista, educador y ensayista.
Abogado. Profesor de literatura y docente universitario. Rector de la UMSA (1930-1936). Presidente de La Fundación Universitaria Patiño para la Cultura, y Director de la Academia Boliviana de la Lengua. Socio de la Academia de Historia de Bogotá, de Ciencias y Letras de Cádiz y del Ateneo de México.
A decir de Saturnino Rodrigo: "Es, ante todo, un poeta, un magnífico poeta. / No por eso ha dejado de cultivar la prosa, con el mismo buen gusto, la primera enjundia y la misma galanura que el verso".
Armando Chirveches destacó: "Bedregal es un acabado tipo de humorista y de filósofo. Hombre que contempla la existencia alegremente, especta con la sonrisa en los labios la comedia humana y ve desarrollarse impasible, no obstante las acometidas que forzosamente ha de sufrir en el estado actual de las cosas en Bolivia, la mascarada trágica que se juega actualmente en mi infortunado país".
El literato José Eduardo Guerra incorpora a Bedregal en su libro Poetas contemporáneos de Bolivia (1920), en que reproduce su poema ‘El árbol’, que dice en parte: "Hermano piadoso, lleno de armonía: / tu serena gracia -fuente de poesía- / es la delicada forma con que expresa / su amor nuestra madre la Naturaleza. Es tu perfumado, fastuoso follaje, / el supremo encanto de todo paisaje: / das frescura y sombra a los caminantes; / penumbras discretas das a los amantes; al céfiro alado, fugaces canciones, / y rudos acentos a los Aquilones”. (Guerra, 17).
Otra valoración pertenece a Porfirio Díaz Machicao, quien escribió: “Me hago presente en esta página, invocando el espíritu de Bedregal en sus tres fases primordiales: la pereza, la gracia y la ironía. Todo su volumen humano estaba encerrado en los tres lados de ese triángulo que hizo de él una figura magnífica de caballero andante de nuestra literatura. En otro ambiente, habríase equiparado, tal vez, a Ramón del Valle Inclán. Pero él se quedó modestamente, con el monóculo pintoresco, en la muy señorial cuenca de su tierra natal, La Paz, en donde fue delicia de quienes lo conocieron”.
Por su parte Juan Siles Guevara incorpora el libro Figuras animadas de Bedregal como una de las Cien obras capitales de la Literatura Boliviana, argumentando: “Ironista sutil, Juan  Francisco Bedregal logra su obra maestra con Figuras animadas, ubicada dentro del criollismo boliviano”.

LIBROS
Cuento: Figuras Animadas (1924).
Ensayo: La Máscara de Estuco (1924); Estudio sintético de la literatura boliviana (Nueva York, 1925).

Ref.- J.E. Guerra, Poetas contemporáneos, 1920, 17; A. Guillén Pinto, “Breves semblanzas…”, LP IV Centenario: II, 1948, 365; C. Medinaceli, “Figuras animadas…”, Páginas de vida, 1955, 172-173; Díaz, El Ateneo, 1956, 47; Siles, Cien obras, 1975, 88-92; J.R. Arze: "Juan Francisco Bedregal", PL, 10.12.1978, 1 y 4; A. Chirveches, "La máscara de estuco", Kollasuyo, 56, 1944, 97-101; Rodrigo, Antología Cuentistas, 7; Blanco, Diccionario de Poetas, 2011, 37


COPYRIGHT: Elías Blanco Mamani

sábado, 26 de febrero de 2011

YOLANDA BEDREGAL ITURRI

BEDREGAL ITURRI, Carmen María Yolanda (La Paz, Bolivia, 1913 - 1999).- Poeta, novelista, escultora y estudiosa de la literatura boliviana.
Hija del escritor Juan Francisco Bedregal. Estudió escultura en la Escuela de Artes ‘Hernando Siles’ e historia del arte en el Barnard College de la Universidad de Columbia, Nueva York. Docente de la UMSA y de las academias de arte de La Paz y del ‘Zacarías Benavides’ de Sucre. Vocal de la Comisión Nacional de Cultura y del Consejo de Cultura de la Alcaldía de La Paz. Nominada como ‘Yolanda de Bolivia’ por sus compañeros de ‘Gesta Bárbara’. Galardonada con la medalla ‘Gabriela Mistral’ (1997) por el Gobierno de Chile. El año de su fallecimiento, el Estado Boliviano instituyó en su memoria el Premio Nacional de Poesía ‘Yolanda Bedregal’.
Su novela Bajo el oscuro sol (1971), a decir del estudioso Augusto Guzmán, tiene “Un argumento humano, exterior y discernible, se consume dentro el marco de montañas de la ciudad de La Paz, de cuyas vivencias se han tomado algunos rasgos característicos que confieren identidad social a la obra. Pero además hay otro argumento de origen y tradición, impreciso, secreto y subyacente, cuya cifra incestuosa llega a descubrirse casualmente en los archivos de Loreto, la solitaria protagonista. El doble incesto de Bernard no se procesa literariamente. Es más bien una revelación impactante. Un relámpago de evidencia insólita para justificar, más o menos, el aborto obligado. /…/ Es una novela poética, con recursos ingeniosos y sin licencias estrambóticas. Su estilo apenas tiene leves salpicaduras de humorismo. Un erotismo lento y calcinante, como venido de un hontanar de fuegos pasionales, se espiritualiza prontamente en los crisoles poéticos, siempre a la orden, antes de caer en la nocturnidad de la carne gozosa y culpable. Uno novela boliviana. Emotiva y pensativa. Lírica y realista. Algo vivo y palpitante, como un corazón apasionado y ardiente, bajo un cerebro escrutador y reflexivo”.
Para Carlos Castañón Barrientos, “es novela de sugestiones, inquietud y misterio, de búsqueda de algo que se escapa siempre”.
Por su lado J.P. Murillo anota sobre la obra: “Con temática de carácter nacional pero de fondo paceñista, da el grito más sublime que jamás se ha lanzado en nombre de los eternos principios de la libertad humana y de la injusticia social contra quienes tratan de convertir el país en un feudo y el Palacio Quemado en una casa de campo”.
La poetisa uruguaya Juana de Ibarbourou la definió: "Extraña alma de ensueño que desciende a la vigilia lo imprescindiblemente necesario para la vida, en esos poemas -Naufragio- nos da sus visiones que tienen a veces la vaguedad de la niebla, a veces la riqueza de los sueños suntuosos y precisos siempre un algo -hálito o luz- muy suyo".
A juicio de Juan Quirós, "Bedregal, recoge el cetro de la poesía femenina dejado por Adela Zamudio. Ha llegado lejos. Su mundo está hecho de asombro. Lo ve todo desde un ángulo, de maravilla y vive en una especie de estado de gracia".
Otra valoración pertenece a Oscar Cerruto quien anotó: “Yolanda Bedregal es, sin litigio, la poetisa mejor que ha tenido Bolivia después de la Zamudio, con más excelencias que la Zamudio”.
Su poema ‘Holocausto’, dice en una parte: "Oh Cristo, yo quisiera de tu augusta cabeza / desclavar los espinos; endulzar tu martirio; / darte mi adolescencia como incienso en delirio; / alabándote en salmos, destañar tu tristeza". Carlos Salazar Mostajo comentó su faceta artística al anotar que era “una promesa en escultura, no persistió en la plástica y volcó su gran talento en la poesía donde, como se sabe, alcanzó los mayores lauros”.

LIBROS
Poesía: Naufragio (1936); Poemar (1937); Ecos (1940); Almadía (1942); Nadir (1950); Del mar y la ceniza (1957); El cántaro del angelito (1979); Convocatorias (Quito, 1994).
Novela: Bajo el oscuro sol (Premio ‘Erich Guttentag’ 1970, edit. 1971).
Antología: Antología de la poesía boliviana (1977); Escrito (Quito, 1994).
Ensayo: Reseña del arte en La Paz (en LP IV Centenario: III, 1948, 199-208); Historia del arte para niños (2009).

Ref.- Nazoa, Diez poetas, 17-20; J.P. Murillo, “Bajo el oscruro sol…”, Diario/Literario, 21.02.1971, 3; Tatiana Davidovña: "Yolanda de Bolivia", UH/Semana, 24.09.1976, 11; Quirós, Cien Poesías, 25-29; A. Guzmán, Panorama de la novela, 1985, 210-211; C. Castañón, Literatura de Bolivia, 1990, 177; J. Vargas: "Y.B., en vida y obra", LR/Ventana, 19.06.1994, 19, y 26.06.1994, 19; Arancibia, Figuras, 35-42; Salazar, Pintura Contemporánea, 68; Folleto familiar, LP, 1999; Blanco, 200 poetas, 2009, 55-56


COPYRIGHT: Elías Blanco Mamani

GONZALO BEDREGAL ITURRI

Por Elías Blanco Mamani

BEDREGAL ITURRI, Gonzalo (La Paz, Bolivia, 1914-1976).- Poeta. Hijo de Juan Francisco Bedregal. Abogado y profesor. Fue miembro del grupo ‘Fuego de la Poesía’. Licenciado en Filosofía y Letras. Socio Correspondiente de la Academia de Historia de Caracas. "Inquietante personalidad, rebelde y dulce a la vez", dice Yolanda Bedregal.
Su poema ‘Meditación del plenilunio’, expresa: "Amar la vida es no tenerle apego. / Yo, en un recodo umbroso del camino, / del abrazo de mí mismo y mi destino; / en lágrimas apago el vital fuego".

LIBROS
Poesía: Meditaciones bolivarianas (inédito); Del pan y la muerte (inédito).
Otros: Bibliografía de artículos sobre los indios bolivianos en revistas y periódicos (Separata Rev. Khana, 33-34, 1959).

Ref.- Vilela, Antología, 356-58; Bedregal, Antología, 1977, 321-23; Costa, Catálogo: I, 192 y 336; Blanco, 200 poetas, 2009, 56

martes, 18 de octubre de 2011

ARMANDO CHIRVECHES ARROSPIDE


CHIRVECHES ARROSPIDE, Armando (Charopampa, La Paz, Bolivia, 1881 - París, Francia, 1926).- Novelista, poeta y pintor.
        Abogado. Se sabe que estudió artes en Europa y cultivó una pintura calificada de paisajista enmarcada en la escuela romántica francesa. Editó, junto a Juan Francisco Bedregal, la revista ‘Medias Tintas’ (1901). Como militante del Partido Liberal, estuvo ligado a la actividad diplomática: Jefe de Protocolo de la Cancillería (1909) y Encargado de Negocios en el Brasil (1914). Tras el derrocamiento Liberal, fue perseguido y desterrado. Se suicidó en París, a los 45 años de edad.
Autor de seis novelas, inició su producción con Celeste, que a decir de Enrique Finot, “Como obra de primera juventud, se debate entre tanteos par descubrir la técnica y para definir las tendencias del autor. Es una novela romántica con ciertos atisbos de realismo imperante por entonces. Se ha dicho que es ‘la novela de un poeta’, pero podría decirse con mayor exactitud que es la novela de un aficionado y, más propiamente, el libro de los veinte años de un buen escritor en cierne”.
Juan Siles Guevara registra a La Casa Solariega y La candidatura de Rojas, como dos de las cien obras capitales de la literatura boliviana.
Luis Felipe Vilela por su lado destaca la segunda novela del autor al decir: "La Candidatura de Rojas, es la novela mejor lograda de este autor. Con certeros perfiles psicológicos define entredichos y alternativas de la política criolla. En su floración poética hay una mezcla de fantasía y realidad". Esta obra ha sido reeditada por distintas imprentas, una de ella ‘Puerta del Sol’ (sin fecha), hace el siguiente resumen: “La Candidatura de Rojas, publicada en París en 1909, es una novele agradable, rica en descripciones tanto de ambientes como de personas. Es novela satírica y documental. El personaje central, el abogado Enrique Rojas y Castilla, es arrancado del mismísimo ambiente típico (folklórico) nacional. Candidato a diputado por los conservadores, pierde la postulación después de una azarosa campaña electoral. Enamorado de su prima, encuentra en ella la compensación a su derrota”.
Enrique Finot anota sobre la novela La Casa Solariega (1916): “una novela de sabor anticrelical, Casa Solariega, cuya acción se desenvuelve en Sucre, la antigua Chuquisaca, ciudad en cierto modo conventual y de rancia tradición conservadora. Pero el autor apenas conoce el ambiente, por haber residido el él pocas semanas, y sus observaciones pecan de superficialidad o incurren en la exageración, sin que por ello sea posible decir que el argumento es inverosímil, ya que la vida en todas las ciudades de Bolivia es poco más o menos semejante”.
En torno a la cuarta novela de Chirveches, La Virgen del Lago (1920) el citado Enrique Finot anota: “es la historia de una romería al santuario de Copacabana, que participa de la novela de viajes y de la novela erudita cultivada por Blasco Ibañez, porque contiene algunas disgresiones arqueológicas e históricas más o menos bien hilvanadas, alternando con una intriga amorosa sin importancia”.
En su siguiente novela Flor del trópico (1926), Chirveches deja el ambiente boliviano y hace que las acciones de la obra se desarrollen en Río de Janeiro, Brasil. “El novelista se sintió indudablemente captado por el medio cosmopolítica de una hermosa capital y concibió el plan de una novela frívola y galante”, según anota Finot.
Finalmente en 1926 publicó A la Vera del Mar, sobre el que define Enrique Finot: “El autor ha alcanzado a manejar el género con soltura, pero no quiere emplear su habilidad en temas graves y se conforma con el que le brinda una corta permanencia en el puerto antes boliviano de Mejillones. Le sirve, además, para dar rienda suelta a algunas ideas sobre arte y para fantasear libremente sobre tópicos amables e inofensivos”.
Su faceta como pintor fue comentada por Luis Felipe Vilela y Fernando Guarachi al decir en 1948: "...dándose a conocer como paisajista; discreto, elegante y hasta un poco frívolo. Pertenecía a la Escuela Romántica Francesa. Pero, sobre todo, fue novelista y poeta. Ha dejado bellas obras pictóricas y literarias".
Sin embargo de su final dramático (suicidio), Chirveches fue un hombre de la esperanza, así lo revela su poema ‘El Valle’, antologado por José Eduardo Guerra en 1919, que dice: "Quisiera en mi existencia la serena, / bucólica quietud que tiene el valle, / que corran mis pasiones suavemente / sin hollar mis más caras ilusiones, / sin matar mis más dulces esperanzas, / como pasa en el valle el manso río / respetando la paz de los rosales".

LIBROS
Novela: Celeste (1905); La Candidatura de Rojas (1910); La Casa Solariega (1916); La Virgen del Lago (1920); Flor de Trópico (1925); A la Vera del Mar (1926).
Poesía: Lilí (1901); Noche Estiva (1904); Cantos de primavera (1912); Añoranzas (1918).

Ref.- Vilela/Guarachi, IV Centenario: III, 1948, 246; Finot, Historia Literatura, 1964, 347-349; Javier Baptista, “Murió olvidado…”, en Anécdota de lunes, 1952, 59; Araujo, Temas Literarios, 40-44; J. Albarracín, "A.Ch.", 1979; José de Mesa, “Armando Chirveches, pintor”, UH/Semana, 03.07.1981, 11; Arze, Diccionario Escritores, 88; Vilela, Apéndice, 562; Guerra, Poetas contemporáneos, 59; Siles, Cien obras, 159-65; A. Gamarra D., “Chirveches se delata suicida”, PL, 11.02.1990, 1; Blanco, Diccionario de Poetas, 2011, 62-63


Copyright: Elías Blanco Mamani

domingo, 7 de enero de 2024

FLORA SALINAS DE CALVIMONTES, educadora boliviana


SALINAS H. DE CALVIMONTES, Flora
(Cochabamba, Bolivia, 1905?).- Educadora.

Hizo estudios para maestra en el Instituto Normal Superior de Sucre. En 1929, según anota Costa de la Torre, fue delegada de Cochabamba ante el Congreso Nacional de Mujeres, realizada en La Paz.

Elssa Paredes la recuerda con los siguientes conceptos: “Maestra de vocación y escritora llena de sensibilidad por los niños, nació en Cochabamba y murió muy joven cuando aún se esperaba mucho de ella”. Ella misma comenta “Aún se halla inédito su libro ‘Poemas’ donde se hallan recopiladas todas sus poesías…”.

El tomo Nro. 2 de Lecturas infantiles (1969) de Flora Salinas, trae un prólogo del renombrado escritor Juan Francisco Bedregal, quien en parte destaca: “Hacer un libro escolar es algo así como transmitir la plenitud de luz de mediodía a la insinuante claridad del alba, sin amenguar su dulce vaguedad; es como reducir a las breves dimensiones de un juguete, la magnitud de los hechos, las nociones y los conceptos acumulados por la experiencia de los siglos; es, en suma, dar vaguedad alada y fugitiva a los monumentos edificados por el pensamiento humano para ofrecerlos como encantador regalo a las mentes infantiles, ávidas de saber en su inconsciencia, fértiles en que pequeñez y consistentes en su plasticidad”.

LIBROS Educativos: Lecturas infantiles (para segundo al sexto grado primario, diez tomos, 1931-1963).

 

FUENTES: A. Costa, Catálogo de la Bibliografía: I, 1966, p. 949-950; Elssa Paredes, Diccionario biográfico de la mujer, 1965, p. 237-238; J.F. Bedregal, prólogo a Lecturas Infantiles, Nro. 2, 1969, p. 7-8

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