EN EL AÑO 1939 de los talleres gráficos de ‘Porter Hermanos’ de la ciudad de Buenos Aires, Argentina, salía la novela titulada como ENCRUCIJADAS, del autor paceño Fernando Iturralde Chinel. Volumen de 270 páginas que viene a ser la única pieza literaria de quien publicó básicamente ensayos. La pieza literaria trae un prólogo de Fermín Estrella Gutiérrez, quien en una parte destaca: “Drama americano éste, muy bien reflejado por Iturralde. Hay así mismo páginas de fuerte colorido, donde las cosas de su tierra se dejan sorprender con fidelidad. Tales la caza de vicuñas, el lago Titicaca, el atropello a la india adolescente, sus cuadros del altiplano, colocados como fondo para el romance de Freddy y Amelia, los personajes centrales de la novela”.
Otra valoración pertenece al también paceño Raúl Botelho Gosalvez, quien anotó: “En ENCRUCIJADAS flota una suerte de saudade, añoranza o morriña, que por momentos hace pensar en un pesimismo que antes que filosofía es experiencia. A través de las páginas se advierte el ardimiento apasionado de una vida que se atosigó con el polvo de las viejas civilizaciones y quiere salvarse penetrando, con toda su tragedia y agotamiento, en la fáustica combustión de América”.
Por su lado el estudioso de la literatura nacional Augusto Guzmán destaca que en ENCRUCIJADAS “Hay apuntes felices y episodios que sobresalen. Así el capítulo que estudia la condición social del indio y la historia de Sabino López que por sí sola constituye un cuento criollo perfecto”.
Fernando Iturralde Chinel nació en La Paz, Bolivia, en 1913. Abogado de profesión, falleció en esta misma ciudad en 1970.
DERECHOS RESERVADOS: Museo del Aparapita – Elías Blanco Mamani
La Paz – Bolivia
2026

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