DERECHOS RESERVADOS

Gracias por citar la fuente en cualquier reproducción que se haga de este material. D.R. Elías Blanco - Museo del Aparapita.

sábado, 30 de mayo de 2020

MIGUEL ANGEL BURGOA VALDIVIA, pintor y diseñador gráfico boliviano



BURGOA VALDIVIA, Miguel Ángel (La Paz, Bolivia, 1956).- Pintor, dibujante, diseñador gráfico y fotógrafo.
De formación autodidacta en el arte. Estudió diseño gráfico en el CENH. Ha realizado trabajos para distintas editoriales e instituciones. Es director de arte y diseño de Editorial ‘Bruño’.
Ha realizado exposiciones de sus obras en distintas galerías y ha recibido varios reconocimientos por su obra. Utiliza para su arte especialmente el acrílico.

Ref.- Catálogo, Catalográfica, LP, 2004, s.p.



                                  LOS MAESTROS, pintura de Miguel Burgoa


Fotos: de Elías Blanco

D.R. Copyright: Museo del Aparapita / Elías Blanco Mamani

lunes, 18 de mayo de 2020

JORGE ALEJANDRO OVANDO SANZ, historiador, ensayista y político



OVANDO SANZ, Jorge Alejandro (La Paz, Bolivia, 1921 – 2000).- Historiador, ensayista y político.
Estudió en la Universidad de Chile donde se graduó en Derecho hacia el año 1948. Participó de la fundación del Partido Comunista de Bolivia en 1950. Fue Oficial Mayor del entonces Vice-Presidente Juan Lechín Oquendo (1960-1964). Docente de la materia de historia económica en la UMSA (1960-1971 y 1982-1995) donde estuvo a la cabeza del Instituto de Investigaciones Económicas.
Ha publicado una serie importante de ensayos de carácter histórico, económico, sociológico y político. Según apuntes del biógrafo Josep Barnadas “Su producción escrita se concentró en la teorización estaliniana de la plurinacionalidad boliviana, en la historia indígena agraria del s. XIX y en el problema de la mediterraneidad del país. Caso raro entre historiadores, ha dejado un amplio, aunque discontinuo, relato autobiográfico (mezcla de memorias y diarios), particularmente de sus dos estadías en Chile (1938-1950?; 1971-1973); de su exilio en Checoslovaquia (1974-1980); y de su estadía en la URSS (1980), en las que combina una escasa capacidad boliviana de sentido del humor con una imperturbable lealtad política al derrumbado imperio soviético; tampoco tuvo muchos pares en su militancia en la ecología, manifestada en varios proyectos de parques nacionales”.
Como una pauta de la calidad de sus textos, rescatamos un fragmento de un artículo suyo sobre la hasta hoy polémica Guerra del Chaco (1932-1935) que titula ‘Bolivia perdió el Chaco, pero ganó la guerra’, en que anota: “La llamada Guerra del Chaco no fue una contienda bélica entre Bolivia y Paraguay, sino un conflicto entre Bolivia, por una parte, y los EE.UU., la Argentina, Chile, Paraguay, la Standard Oil y la oligarquía boliviana, por otra. / Comenzó con el chistoso argumento del presidente Rutherford Hayes, de 15 de noviembre de 1878, que dividió el Chaco boliviano entre la Argentina y el Paraguay. Cuando Bolivia se defendía de la agresión chilena de 1879, el Paraguay se apoderó de 4.100 leguas cuadradas, de acuerdo al tratado Quijarro-Decout de 15 de octubre de 1879. Era una perfecta operación de tenazas. El 15 de febrero de 1887 perdió 1700 leguas cuadradas por el tratado Tamayo-Acebal. Y el 23 de noviembre de 1884, nada menos que 4.000 leguas cuadradas por el tratado Ichazo-Benitez. Lo que significa que gran parte del Chaco Boreal ocupaba el Paraguay, pese a los reclamos diplomáticos de Bolivia, que sostenía la tesis del uti possidetis de 1810, según el cual nuestro territorio se extendía hasta la confluencia de los ríos Paraguay y Pilcomayo, es decir, hasta las puertas de Asunción. La República del Paraguay sostenía la tesis de la posesión y no prestaba oídos a los gritos de arbitraje”.

LIBROS Ensayo: Sobre el problema nacional y colonial de Bolivia (1962); La invasión brasileña a Bolivia (1977); Indigenismo (1979); Historia económica de Bolivia (1981); El enclaustramiento no será perpetuo (1984); El tributo indígena en las finanzas bolivianas del s. XIX (1985); Diplomacia en mangas de camisa (1987); La ley agraria fundamental y el luminoso destino de los pueblos indígenas (1988); La media luna cochabambina y otros parques nacionales (1988); Cobija, unida por siempre a Bolivia (1992); Cercos de ayer y de hoy (1993); Romper los designios de la oligarquía chilena (1996). Memorias: Así era y será mejor (1998); Un millón de rosas (1990); Andalucía cada día (1994); A veces estudiaba (2000).


FUENTES: J.A. Ovando, “Bolivia perdió el Chaco…”, Presencia, 13.02.1996, 2; Presencia/Puerta Abierta, “Jorge Ovando ha muerto”, 13.09.2000; J. Barnadas, Diccionario Histórico: II, 2002, 438-439


FOTO: Diario ‘Presencia’, archivo Museo del Aparapita

D.R. Copyright: Museo del Aparapita / Elías Blanco Mamani