DERECHOS RESERVADOS

Gracias por citar la fuente en cualquier reproducción que se haga de este material. D.R. Elías Blanco - Editorial "El Aparapita".

domingo, 17 de agosto de 2014

RODNY MONTOYA ROJAS



MONTOYA ROJAS, Rodny (La Paz, Bolivia, 1981).- Poeta, fotógrafo y realizador audiovisual independiente.
Ha producido varios cortos de animación y más de una veintena de mini documentales sobre artistas bolivianos, entre los que se destacan: Sólo Agnès,sobre la pintora Agnes Ovando Sanz de Frank (2008), Bolivia, los Caminos de la Escultura, veinte mini documentales sobre artistas plásticos bolivianos, (2009).Cultura en Libertad, Pepe Ballón: Naira en el Corazón,(2010), Arriba el telón, homenaje a la actriz Agar Delós, (2010), Betshabé Salmón, Precursora del Pensamiento Femenino en Bolivia,(2010), El Rincón de las Rosas, Homenaje a la actriz Rosa Ríos, (2011), La Alegría de Vivir, Homenaje a Norah Claros. (2012), Poesía en Escena, Homenaje a la actriz Zenobia Azogue, (2012).
El 2006 su video Ser Urbano obtuvo el primer lugar como mejor documental universitario en el III Festival Nacional e Internacional de Cortometrajes Cuzco, Perú.
Ha pasado talleres de cine con realizadores como Rodrigo Bellot (Bolivia) y Jurguen Ureña (Costa Rica). Llevó a cabo, gracias al apoyo de la Fundación Compa, el Festival de Video Miradas Juveniles, un espacio de difusión para cortos y documentales de jóvenes realizadores de la ciudad de El Alto. Ha dirigido y editado el programa de televisión Mal de Altura, una agenda dedicada a la actividad cultural de la urbe alteña. Formó parte del grupo literario “Los Nadies”.
En poesía sus textos se encuentran publicados en varias revistas nacionales y extranjeras y en antologías de poesía boliviana. El 2013 publicó de manera independiente su opera prima Toda Sombra es un Abismo y otros poemas, al respecto Mónica Velásquez dice: Abismo, sombra y palabra es un triángulo frecuente en la poesía contemporánea. En esta escritura, sin embargo, dicha tradición toma sus singularidades y lenguaje propios. Si el abismo es lo innombrable, radica justamente en su latencia, a punto de abordar o revertir cualquier significante. Mientras, la sombra se disfraza de tradición o de inquietudes, pero en todo caso suele estar a la vera del sujeto poético. La palabra se sitúa “al filo de la vida”, su nacimiento es dificultoso, pasa “por el ojo de una aguja” o por los acosos de la invisibilidad o por repeticiones que, a manera de una oración o un conjuro intentan, por fin, nominar.
Junto con MichellaPentimalli, Teresa Gisberth, Valeria Paz y Jaqueline Calatayud es co-autor del libro Bolivia, los Caminos de la Escultura (ed. Patiño 2010).
 LIBROS
Poesía: Toda Sombra es un Abismo y otros poemas (2013).
Arte: Bolivia, los caminos de la escultura (coautor, 2010).


Fuentes.- Datos proporcionados por el autor (agosto 2014)

Foto: Elías Blanco (2014)

jueves, 19 de junio de 2014

2DA. FERIA DEL LIBRO DE AUTORES - 2014



LA 2DA. FERIA DEL LIBRO DE AUTORES - 2014




Pompas de papel









Rómulo cree que estas ferias, como la que acaba de organizar Elías Blanco, son más lindas que ninguna


La Razón (Edición Impresa) / Por Ricardo Bajo Herreras
23 de julio de 2014

Con donaire desgarbado, Rómulo Balsa seduce a sus potenciales compradores. Alto, despeinado y todavía con los efectos de la verbena paceña dibujados en el rostro, acaba de estirar en la mesa —que de aquí en más se llamará puesto— seis libros de cuentos. Tiene un ch’aqui fulero y el sol paceño de invierno cae irremediable sobre el mediodía de Villa San Antonio Bajo. Ha llegado tarde —como siempre— a la II Feria de Autores, organizada por el activista Elías Blanco Mamani, y es el único que se ha perdido la foto que sale al día siguiente en el periódico. El poeta tarijeño Jorge Campero también arrastra su resaca; de tan paceño que es se ha bebido la verbena entera él solito la noche anterior.
Al puestito de Rómulo llegan dos chicas. Una de ellas se llama Cinthia. Rómulo no la reconoce, tiene una memoria pésima, que se exacerba cuando se bebe él solito la verbena, de tan paceño que es. Es una vieja compañera de un periódico que estaba en Villa Fátima. Ya ha comprado varios libros, así que le deja sus dos cuentos en 60 pesitos nomás.
Gradas más arriba, Manuel Vargas vende como pan caliente. A cada comprador le dedica el tiempo preciso, como debe ser. Sus Cuentos Tristes bien bonitos son. Promociona incansable sus obras y las de otros colegas. Y sigue vendiendo.
Alejandro Canedo Peñaranda, inexplorado músico paceño, no se despega de Camperito. Ni de día ni de noche. Ha presentado su primer Poemasesino (así, todo junto) en el célebre Bocaisapo, tugurio bohemio donde no croan sapos, sino poetas que beben de las fuentes de la madrugada. Jaguar Azul editores es el sello que también se estrena.
“Tendido a la hora que no has de recordar / mosca muerte en el cenicero / ¿Dónde dormiste la última de tus borracheras?”. Así termina el poema “Trágame bar” de Canedo. La tapa del libro es de Gonzalo Llanos. Más conocido por los cuates como Golla, es uno de los firmes en la placita, ésta que ha visto pelear a los vecinos de San Antonio Bajo contra los tractores despiadados del alcalde stronguista para defenderla. Golla ha vendido ya 15 de las coquetas ediciones independientes de sus microcuentos hermosamente ilustrados. ¿O son ilustraciones hermosamente contadas?
Desde su puesto, Rosario Aquim remata sus libros de poesía erótica para “heterosexuales o lesbianas”, al gusto del cliente. Más allá, escritores jóvenes venden sus fanzines a diez pesitos y no faltan publicaciones de esoterismo y ovnis junto a clásicos literarios, de ayer y de hoy.
Por la feria caminan dos viejos amigos, Ponchis y el Varguitas. Le preguntan por el precio de un libro de Sinclair Thompson al Golla. “Estos libros son del Baúl del René. Si fueran míos, te rebajaría fija”. Cuentista uno, ensayista el otro han caído a la feria convocados por el esporádico rito de la cofradía de las letras.
En el corazón mismo de la plaza, rodeada por puestos de verdura y fruta sobre el piso, correteando bajo un sombrero de ala ancha, el motor imparable de la fiesta saluda cariñoso a quienes llegan. El capo Elías no solo ha reunido escritores y lectores, sino también invita un almuerzo a los primeros en El Museo del Aparapita, sobre la colina.
El Ayatolá Quino y Asterix parecen salidos de una película de Felini. Después de la comida, se toman unas chelas frías. Hablan de la copucha literaria, de noches farreadas y “prima donnas” y de las viejas ferias ochenteras. En ésas no había almuerzo ni fanzines, pero sí metralla, té con té y rebeldía. A ratos, Rómulo cree que estas ferias son más lindas que ninguna. En las comerciales, una de ellas se alista en diez días, pareciera que venden solo pompas de papel.
Los cuentos del puestito de Rómulo han desaparecido. Tiene 200 pesos en el bolsillo y el almuerzo solucionado. En el Aparapita, el ch’aqui fulero le exige una chela, dicen que ese es el mejor remedio para los autores desgarbados. 


sábado, 17 de mayo de 2014

LARGA NOCHE DE MUSEOS - MUSEO DEL APARAPITA

EL MUSEO DEL APARAPITA EN LA

LARGA NOCHE DE MUSEOS


Por tercer año consecutivo, este 17 de mayo de 2014 el Museo del Aparapita participó activamente de la denominada LARGA NOCHE DE MUSEOS, esta vez con la habilitación de una nueva sala denominada de Tejidos y Danza. Acompañaron el evento los músicos Ramiro Jarandilla, Franz Reinaldo Chávez y conjunto con temas clásicos de los años 70. En la fecha también se mostró videos producidos por este Museo.
La jornada comienzó a las 17:00 y se prolongó hasta las 23:30.
En este emprendimiento tenemos que agradecer a la Alcaldía de La Paz por facilitarnos equipo de amplificación, proyector de videos y personal de apoyo.

Nuestra dirección es: Avenida 31 de Octubre Nro. 1573, en Villa San Antonio. Entre el "Cruce" con Villa Copacabana y la Casa de Cultura "Jaime Saenz". Nuestro celular es el 65605880. La Paz - Bolivia



lunes, 14 de abril de 2014

JOSE S. DE OTEIZA



OTEIZA, José Simeón de (La Paz, Bolivia, s. XIX).- Novelista.
Su novela Claudina (1855), es considerada  como una de las primeras novelas escritas por un boliviano. Existe un ejemplar de esta obra en la Biblioteca ‘Casto Rojas’ del Banco Central de Bolivia, en la ciudad de La Paz.
El propio autor en el preámbulo de la obra advierte al lector: “No escribimos un libro, narramos simplemente un hecho que ha pasado a nuestra vista, pero que tal vez está ya olvidado; su recuerdo puede servir á estirpar algunos extravíos a que suelen conducirnos el acaloramiento ó la exaltación de nuestras pasiones. Felices nosotros si logramos mantener siempre viva la imagen de este acontecimiento, para contener ó evitar su repetición, á nuestra sociedad ahorrarle la presencia de una tumba señalada con un crimen”.
La novela de 50 páginas, está compuesta por 12 capítulos, el primero titula ‘El Hurmiri’, que dice en su primer párrafo: “Era la tarde del día 11 de marzo de 1847. Una nube rojiza con vetas negras anunció infatigable de tempestad, se ostentaba sobre la cima blanquecina del Illimani. El astro del día al negarnos su encendida luz, diferentes obeliscos dibujaba en lontananza sobre aquella cabeza llena de canas, que parecía enorgullecida…”.

LIBRO
Novela: Claudina (1855).

Ref.- Anahí Cazas, “Aparece desconocida novela…”, Página Siete, 01.04.2012, 28-29; R. Vargas, “Claudina se reedita…”, La Razón/Tendencias, 14.10.2012, 5; J. Oteiza, Claudina, Edit. La Razón, 2012, I



Foto: Portada de la novela de Oteiza en la Biblioteca "Casto Rojas" de La Paz.

Derechos Reservados: Elías Blanco Mamani