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Gracias por citar la fuente en cualquier reproducción que se haga de este material. D.R. Elías Blanco - Editorial "El Aparapita".

lunes, 11 de junio de 2012

ALBERTO VILLALPANDO BUITRAGO


VILLALPANDO BUITRAGO, Alberto (La Paz, Bolivia, 1940).- Músico y compositor.
Realizó estudios musicales de piano y composición en el Conservatorio Nacional ‘Carlos L. Buchardo’ de Buenos Aires, Argentina, donde estudió con los maestros Jurafsky, Castro, Ginastera, García Morillo y otros. Ha sido becario del Instituto ‘Di Tella’, también de Buenos Aires. En 1964 ganó el Primer Premio a la música en el Festival ‘Luz Mila Patiño’, con dos obras de cámara.
En el terreno del cine, es sin duda el compositor más importante; ha hecho la música de películas de Jorge Ruiz, Jorge Sanjinés, Antonio Eguino, Paolo Agazzi y Juan Miranda, es decir, de la mayor parte de los largometrajes del período 1952-1985.
Entre los años 1965 y 1967 fue parte del Instituto Cinematográfico Boliviano (ICB), cuando esta entidad estaba bajo la dirección de Jorge Sanjinés; Villalpando fue el responsable de la producción musical y allí estuvo trabajando junto a  Oscar Soria, Ricardo Rada, Jesús Urzagasti y Jenaro Sanginés.
Dirigió, junto a Carlos Rosso, el Taller de Música de la UCB (1974-1978). Recibió el Premio Nacional de Cultura (1998) por parte de Estado Boliviano como reconocimiento a su labor.
A juicio de Carlos Rosso, “A partir de él -en Bolivia- ha cambiado el concepto de músico que hoy debe ser un profesional, de formación estricta y de alto nivel”.
Algunas de las películas que llevan su música son: Aysa (1965); Ukamau (1966); Mina Alaska (1968); Yawar Mallku (1969); Pueblo chico (1974); Chuquiago (1977); Mi socio (1982); Amargo mar (1984) y Tinku, el encuentro (1985).
Ha incursionado en la realización de cortometrajes, como: Bolívar entre la realidad y el sueño (1983); El círculo (1984); La muerte roja (1984). También ha producido, junto a Blanca Wiethüchter -su compañera y esposa-, una serie de videos sobre artistas plásticos bolivianos.
Otras composiciones independientes son: Variaciones tímbricas (para soprano y conjunto); Liturgias fantásticas (para orquesta); Tres canciones (para soprano y conjunto); Cantana solar (para coros); Yamar y armor (ballet); Cantata del sesquicentenario de la fundación de la República (para coros); …Y cayeron del cielo (para orquesta de cuerdas de arpa, 2009). También ha producido música electroacústica como Naturalia (1992). En 1995 presentó una nueva ópera de su creación con el título de Manchaypuito, sobre libreto de Néstor Taboada Terán.
El poeta y escritor Edgar Ávila Echazú, ha dicho de la música de Villalpando: "…quedarán como los más profundos logros de la música boliviana contemporánea. Esas obras constituyen la expresión de un original y fecundo poder creador que se sostiene en una admirable inventiva e imaginación y en una muy firme y siempre acrecentada sabiduría técnica". Además de los ritmos nacionales tradicionales, la música contemporánea también es preocupación de Villalpando, el mismo afirma al respecto: "Apreciar la música nueva, significará abrirse hacia lo misterioso, hacia aquello que aún no es conocido, y que reportará el goce más legítimo, que ofrece la aventura. Y la aventura, quiere decir aquí, la amplitud de entendimiento, es decir, el ámbito mismo de la libertad".
En 1973, en declaraciones al diario ‘Presencia’, habló sobre las razones por las que se queda en Bolivia renunciando a oportunidades en el exterior del país: “La razón es muy simple: soy boliviano. Ello significa que mi razón de ser, mi conducta ante la vida, se manifiesten en toda su plenitud en mi país. Musicalmente, me alimento del modo único, por cierto, con que las cosas suenan en Bolivia. El sonido de las voces de las gentes, el ruido de las calles, la música lejana, acompañada del ladrido de los perros, que se oye en el campo, en fin, el ruido del aire y la potencia con que suena la música nativa; todo esto emerge en el mundo del sonido de una manera única, que responde esencialmente a mi modo de concebir la música. En otros ámbitos, estos mismos ruidos suenan de una manera distinta, tienen un color diferente que no responde a mi necesidad sonora”.

Ref.- Presencia, “Entrevista con el compositor…”, 11.11.1973, s.p.; C. Rosso, “A.V., Premio Nacional”, LR, 06.01.1998, p. A 24; E, Ávila, “Villalpando, el músico, el amigo”, PL, 14.05.1989, p. 4; A. Villalpando, “En torno a la música contemporánea”, PL, 11.07.1976, p. 1; Rojas, Creadores, 77; Rivera, Música y músicos, 129-34; C. Rosso, “La música académica y contemporánea”, Fundación La Plata, La Música, 2005, 135; Sandra Tadic,  “A.V.: creaciones y frustraciones”, UH/Semana, 19.12.1986, 7; LR/Tendencias, “Estreno nacional…”, 03.05.2009, C7


COPYRIGHT: Elías Blanco Mamani


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