DERECHOS RESERVADOS

Gracias por citar la fuente en cualquier reproducción que se haga de este material. D.R. Elías Blanco - Museo del Aparapita.

lunes, 30 de abril de 2012

GABY VALLEJO CANEDO (DE BOLIVAR), escritora boliviana

 
VALLEJO CANEDO (DE BOLÍVAR), Gaby (Cochabamba, 1941 - 2024).- Novelista, cuentista y educadora.
Profesora de literatura y licenciada en Ciencias de la Educación de la Universidad de San Simón, de Cochabamba. Integrante de la Unión de Poetas y Escritores. Impulsora de la literatura infantil y promoción de la lectura. Miembro de la Academia Boliviana de la Lengua.
Su novela Hijo de opa (1977) fue llevada al cine con el nombre de ‘Los hermanos Cartagena’por Paolo Agazzi.
A decir de Celso Montaño Valderrama, Vallejo “es una brillante narradora latinoamericana, por la linealidad del lenguaje renovador e innovador, por la contundencia rotunda de sus personajes, por la fuerza y personalidad de sus personajes que están más allá de un territorio específicamente zonificador.
A propósito de la literatura para niños, en una ponencia la autora anota: “La literatura infantil, si se admite su existencia, es una sub-literatura para la mayoría de los intelectuales y artistas. Muy excepcionalmente, si no es nunca, escuchamos diálogos sobre libros para niños. Los temas de los cenáculos literarios, de las reuniones sociales de adultos en general, van desde la política, hasta el espiritismo, desde la ciencia hasta es cine, pero el tema de los libros para niños, está siempre ausente”.
Es autora de siete novelas. La primera titula Los vulnerables (1973) ha sido comentada por Ricardo Pastor: “Los vulnerables es una novela de temática actual (1974) que refleja una fase del proceso de desarrollo social por el que atraviesan los pueblos del tercer mundo, esto es, la guerrilla urbana. / Aunque el escenario de la obra es la ciudad de Cochabamba, la guerrilla urbana es común a todos los pueblos hispanoamericanos. Escenas y sucesos como los delineados por Gaby Vallejos de Bolívar se dan cada día en diversas ciudades del continente. / Empleando las técnicas de narrativa contemporánea la autora hábilmente construye una historia auténtica. Entreteje planos, tiempo y narraciones. La obra es una relación simultánea de actividades guerrilleras, sentimientos, vida y hechos de los vulnerables. Estos son adolescentes audaces que se lanzan a lograr por medio de la violencia, como reacción a la burguesía y gobierno corruptos, la libertad de los oprimidos por la miseria en el caso de Antonio, por la hipocresía en el caso de Rita, por la opresión gubernamental en el caso de El Grupo Terrorismo y Libertad”.
Su segunda novela ¡Hijo de opa! (1977), es una de las obras más difundidas de la autora. Su argumento es resumido por la estudiosa Elena Ferrufino Coqueugniot en los siguientes términos: “Martín Cartagena es la persona que da nombre a la obra y, a pesar de que su presencia en el texto está algo relegada, son su destino y su infortunio los que le confieren unidad al relato. La novela se abre ante la mirada atónita del –entonces niño- hijo de Opa, que presencia el acto que marcaría definitivamente su rumbo oscuro y trágico. El hijo de los patrones, Juan José Cartagena –su medio hermano-, asesina a la infeliz criada, porque descubre, sin quererlo, que su padre, aprovechando su poder, usa a la opa como el objeto de sus urgencias sexuales. La violencia de tal descubrimiento no terminaría con la muerte de la víctima; tampoco cambiará únicamente el destino de Juan José. Sería la puerta por la que desfilarían las desgracias, una a una, sumiendo a la familia en la desesperanza y determinando, para siempre, un futuro oscuro que acabaría por desintegrar a cada uno de sus componentes. / El escenario inicial es el pintoresco pueblo de Tarata, en los primeros años de la Reforma Agraria y el relato se extiende hasta alcanzar los días de la dictadura de Bánzer, en Cochabamba, época en que los conflictos sociales del país se transforman en el marco adecuado para desencadenar la fiebre morbosa de Juan José y dar –finalmente- término a una existencia miserable: la de la familia Cartagena”.
Por su lado el periodista y escritor Walter Montenegro anota: “Si la fuera, la intensidad de una novela residiera  en la suma del dramatismo de los hechos mismos como en el énfasis expresivo desplegado para narrarlo. ‘Hijo de Opa’, más que un libro, sería una carga explosiva calculada para estallar al mero contacto de la mirada del lector”.
En 1981 Vallejo publicó su tercera novela, titulada Juvenal Nina, con el que inaugura su producción literaria dirigida a los niños. Algunos apuntes de Amanda Arriarán, dejan ver el argumento de la novela: “elige como a protagonista principal de su novela a Juvenal Nina, un niño campesino, víctima como muchos del marginamiento de una raza y el sometimiento de un pueblo a potencias foráneas. Con Juvenal Nina, transformado espulga, hornero y cóndor, por el genio de Pachakamaj, se inicia un inolvidable retorno al esplendoro pasado de nuestros mayores…”.
En 1989 sigue en la ruta de la literatura infantil cuando publica Mi primo es mi papá, que a decir de Celso Montaño Balderrama, es “Dulce, cariñosa, buena y honesta por la concepción de la escritura, elaboración de personajes, clima y elementos técnicos. La obra enteramente induce a la acción, aventura, juegos inocentes, necesarios e imprescindibles para el desarrollo psicológico del niño: el juego, la acción, la solidaridad, la comprensión, la tolerancia, el amor que son necesarios en el diario vivir. Los personajes son contrapuestos por sus acciones, personalidad, por la metamorfosis que sufren durante el armado de la trama y el desenlace, cuando logran modificar sus acciones, conductas, deformidades”.
Su novela La sierpe empieza en cola (1991) ha sido valorada por Carmen Barrientos en los siguientes términos: “Esta nueva novela atrae al lector desde el título tan sugestivo y curioso. La sierpe, reptil ponzoñoso, empieza por la cola –lo último, lo más pequeño- para luego ir creciendo hasta alcanzar su contextura completa. Va deslizando su cuerpo, y su transformación se torna interesantísima; va alimentándose con los deseos y pasiones de los hombres para completar si figura repulsiva. Esta sierpe maligna va introduciéndose poco a poco en la interioridad de algunos personajes –los atracadores- y empieza a destilar su veneno hasta despertar en éstos los sentimientos más abyectos, pues son seres vulnerables a la picadura. En definitiva, esta sierpe viene a simbolizar el deseo de poder, de dinero, de ambiciones, las pasiones viles, y que para conseguirlo no importan los medios”.
En cuanto a la novela Encuentra tu ángel y tu demonio (1998), generó la siguiente valoración de Carlos Castañón Barrientos: “Novela diferente e inquietante por contener un enfoque de la maternidad y aun de las experiencias sexuales, realizado esta vez por una persona de sexo femenino y con una sensibilidad que en nada recuerda los puntos de vista de los narradores varones. Gaby Vallejo realiza el trabajo con una soltura que causa agradable impresión, dado que toca un asunto no diremos escabroso, pero sí escarpado”.

LIBROS
Novela: Los vulnerables (1973); ¡Hijo de opa! (Premio ‘Erich Guttentag’, 1977); Juvenal Nina (1981); Mi primo es mi papá (1989); La sierpe empieza en cola (1991); Con los ojos cerrados (1993); Encuentra tu ángel y tu demonio (1998).
Cuento: Detrás de los sueños (1987); Sí o no. Así de fácil (1992); Amor de colibrí (1995); Del placer y la muerte (2007).
Ensayo: En busca de los nuestros (1987); Leer: un placer escondido (1994).
 

FUENTES: R. Pastor, “Los vulnerables”, PL, 29.12.1974, 1; Araujo, Temas Literarios, 79-89; A. Arriarán, “En torno a Juvenal Nina”, PL, 14.03.1982, 1; W. Montenegro, “Libros leídos”, PL, 10.09.1982, 3; C. Montaño, “Mito epidiano…”, PL, 15.04.1990, 3; E. Ferrufino, “Martín Cartagena…”, PL, 17.11.1991, 3; C. Barrientos, “La sierpe…”, PL, 05.07.1992, 3; C. Montaño, “La vida más allá del destino…”, PP/Arte y cultura, 25.04.1993, 3; G. Vallejo, “El niño: un desconocido…”, s.f., Cbba, 1; R. Rivadeneira, “Leer…”, Signo, 44, 1995, 255-57; Guttentag, Bibliografía 1995, 102 / 1998, 111; www.lahoguera.com (agosto 2010); Castañón, Aproximaciones críticas, 2004, 190



Foto: tomada por Elías Blanco, Cochabamba, 2023

DERECHOS RESERVADOS: Museo del Aparapita - Elías Blanco Mamani

No hay comentarios:

Publicar un comentario